Adolescentes 12

Estimada comunidad universitaria:

Continuamos con el cuidado de la salud de nuestros adolescentes.

Veamos por qué consultan nuestros adolescentes: los motivos de consulta del adolescente pueden ser similares o diferentes a los referidos por los adultos acompañantes. Existe en ocasiones una doble demanda y habitualmente, los motivos de consulta son múltiples por ambas partes. Algunos están en relación con la necesidad del joven  en la afirmación de lo que es normal o no, otras , son motivadas por desconocimiento de los cambios puberales físicos, emocionales o del comportamiento por parte del adolescente, la familia o algún otro miembro del entorno.

Puede ser que algunos acudan al principio del año escolar para el “ famoso y conocido “ apto psicofísico solicitado por las escuelas, el club o el gimnasio. Otros consultan solamente cuando están enfermos; por gastroenteritis, gripe, anginas, infección pulmonar, dolores, malestares, problemas de columna, alteraciones menstruales, etc. También consultan sobre aspectos psicológicos y/o sociales, problemas relacionados con la escuela, el aprendizaje y/o la conducta, hábitos del sueño, alimentación, uso del tiempo libre y aspectos referidos a la sexualidad y a consumos. Los que padecen enfermedades crónica, concurren más frecuentemente al pediatra y/o especialistas.

En la consulta con el adolescente se le brinda al joven un lugar de escucha preferencial. Se trata en lo posible de responder a dudas, aclarar mitos, confirmar la normalidad del crecimiento y desarrollo o no. Indicar vacunas, orientar en sexualidad, nutrición, higiene, riesgo de consumo de alcohol, tabaco y drogas. Orientar en prevención de accidentes y otros temas de su interés. También promover el desarrollo de su propia autonomía y ayudarlo a proyectarse en el futuro. Reforzar factores protectores y promover el desarrollo de su propia autonomía y ayudarlo a proyectarse al futuro. Reforzar factores protectores y promover un estilo de vida saludable, estando siempre enmarcada la consulta en la confidencialidad. Él o ella son los que con su espíritu y ánimo crítico arribarán a sus propias respuestas dialogando con el profesional que los atiende; así el profesional, no solo tendrá la obligación de hacer los diagnósticos más adecuados, sino también deberá detectar el riesgo de la situación planteada, y si en la posible solución de la enfermedad o problemática, el adolescente cuenta con la colaboración familiar o de su entorno cercano.

Continuaremos con alcohol y bebida energizantes, un verdadero cóctel explosivo entre nuestros jóvenes.


Cordialmente.

Dr. Daniel R. Miranda
Rector UMAZA

     2015: año del 55º aniversario UMaza  


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