lunes, 2 de junio de 2014

Bullying, burn out, mobbing, grooming 19

Bullying, burn out, mobbing, grooming 19

Estimada comunidad universitaria:

El daño al niño que ocurre en la pornografía infantil y en el grooming tiene una dimensión inherentemente moral. El acto tiene que ver con la vulnerabilidad en los niños, la cuestión del daño, la inocencia infantil y la debilidad ante los derechos individuales.

El grooming es un proceso que comúnmente puede durar semanas o incluso meses, variando el tiempo según la víctima y que suele pasar por distintas fases ya descriptas.

La llegada de internet abrió las puertas a la comunicación instantánea, a la creación de redes sociales, foros, lugares de intercambio en la red.

El grooming es un nuevo tipo de problema relativo a la seguridad de los menores en internet, consistente en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a establecer lazos de amistad con un niño o niña por internet, con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual.

Se trata de un problema cada vez más acuciante y que ya ha puesto en alerta tanto a la policía como a distintas asociaciones. Las principales dificultades para evitarlo y terminarlo son el anonimato de los delicuentes, la inocencia de los menores y la fácil accesibilidad a internet. Y es que, a diferencia del ciberacoso, ya que en el grooming el acosador es una adulto y existe una intención sexual.

Según el MinCYT, esta forma de acoso y abuso hacia niños y jóvenes se ha popularizado en las redes sociales por ciberdelicuentes que se hacen pasar por personas de la misma edad para ganar confianza.

Esta es la manera más fácil de incitar a relaciones sexuales por la red, las cuales son filmadas y fotografiadas para luego difundirlas como pornografía infantil.

De a poco, el abusador incluye temas sexuales en las conversaciones que tienen lugar en las redes sociales, envía y pide imágenes eróticas y hace invitaciones para conocerse personalmente. Ahí es cuando corre el riesgo de un abuso sexual.

Se sugiere a los padres de familia hacer un acompañamiento constante cuando los menores naveguen en internet.

Se propone a los menores cuidar la información privada como datos de contacto y fechas de nacimiento en las conversaciones por chat o correo electrónico, abandonar sitios web que incomoden por el vocabulario o contenido inadecuado; poner límite en las conversaciones; proteger la privacidad y revisar configuraciones de las redes; ignorar correos spam o los que piden descargar archivos o postales, pues podrían descargarse software espías que posibiliten el robo de información.

Se solicita a los jóvenes usuarios que antes de conocer personalmente a cualquier contacto lo informe a padres o familiares e incluso guardar cualquier tipo de información que pueda servir como evidencia al hacer una denuncia.

Continauremos con grooming.

Atte.

Dr. Daniel R. Miranda
Rectoría UMaza

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